martes, 18 de abril de 2023

Blas Galindo

Compositor nacionalista

Dr. Héctor Darío Aguirre Arvizu
17-04-19
23-04-19

#Semblanza #ElPersonajeDelDía #UnDíaComoHoy 19 de abril de 1993 fallece el compositor mexicano Blas Galindo Dimas, quien incursiona en los géneros sinfónico, coral, de cámara, ballet, música de banda, para solistas, teatro y cine.
Había nacido el 3 de febrero de 1910 en San Gabriel, Jalisco. Se aseguraba que traía la música por dentro ya que desde pequeño mostró dotes para la misma, siendo partícipe del coro de la parroquia de su pueblo, llegando a organizar la banda local en 1928.
Blas Galindo, compositor.

En 1931 ingresó al Conservatorio Nacional de Música y tuvo a maestros de renombre como José Rolón, Cande Huízar, Manuel Rodríguez Vizcarra y Carlos Chávez. En la clase de este último Blas Galindo compuso en 1933 su obra Suite para violín y violoncello, interpretándolo en el teatro Hidalgo de la ciudad de México, con gran éxito.
Dos años después, como parte de los trabajos solicitados por su maestro Carlos Chávez, Galindo compuso diversas obras que tomaban como referencia temas de la región donde nació y compuso Sones de mariachi, entre otras, que fueron programadas en Nueva York en 1940. Dicha obra incluye La Negra, El zopilote mojado y Los cuatro reales, que son consideradas como un segundo Himno Nacional.
Su propuesta musical hizo que se incorporara al movimiento nacionalista, ya que incorporaba ritmos populares provenientes del folclor indígena a la música sinfónica
Formó el llamado Grupo de los Cuatro con Pablo Moncayo, Salvador Contreras y Daniel Ayala, quieres interpretaban sus propias obras en conciertos que ellos mismos organizaban.
En una entrevista para La Jornada.
Desde 1940 compuso sus primeras obras para orquesta, incluyendo Entre sombras anda el fuego, la cual coreografió Ana Sokolov, y Danza de las fuerzas vivas, presentada por Waldeen von Falkenstein, bailarinas de renombre.
Durante 1941 realizó estudios en la Berkshire Academy de Massachussetts, los Estados Unidos, y en 1942 regresó al país como profesor al Conservatorio Nacional de Música, llegando a ser director en 1947, desempeñándose hasta 1961 en esa función.
Blas Galindo tiene en su haber más de 150 obras, de tipo coral, de cámara y sinfónicas, así como suites de ballet, y música para teatro y cine.
Exterior del Auditorio Blas Galindo en el Centro Nacional de las Artes.
Algunas de sus obras:
Sonata para violín y piano (1945); Cinco preludios para piano (1945); Nocturno para orquesta (1945); A la patria (1946), cantata con la que ganó el primer premio del concurso convocado por la Secretaría de Educación Pública; Sinfonía breve para cuerdas (1952); Segunda Sinfonía (1957), premiada en el Segundo Festival Latinoamericano de Caracas, y Homenaje a Juárez, Independencia de México (1960), con la cual obtuvo de nuevo el premio de la SEP; Segundo concierto para piano (1961);  Tercera sinfonía (1961); Concierto para violín (1962); Letanía erótica (1965); Cuarteto de cuerdas (1970); Titoco-tico para instrumentos indígenas de percusión (1971); Concierto para guitarra eléctrica y orquesta (1973); Concertino para flauta y cuerdas (1978) y Concierto para violoncello y orquesta (1984).
Interior del Auditorio Blas Galindo.
Entre sus últimas obras se encuentran:
Homenaje a Rufino Tamayo (1987), Homenaje a Rodolfo Halffter (1989), Popocatépetl (1990) y Sonata (1991). Por terminar dejó Preludio No. 7, que después se titularía Fantasía y Conciertito para clavecín y orquesta de cuerdas. 
Recibió múltiples premios y reconocimientos a lo largo de su vida, como el Nacional de Artes y Ciencias (1964), el Premio Jalisco (1983), la Medalla Wolfgang Amadeus Mozart en 1991 y un año después el Premio Interamericano de Cultura de la Organización de Estados Americanos, solo como ejemplos.

Sones de mariachi en versión para mariachi:

El son de la negra


El zopilote mojado


Titoco-tico

 Cantata a la Patria para coro y orquesta


Léase: El Universal.

 Con  información de: Blas Galindo.


Nota: Ana Sokolov (o Sokoloff o Sokolow) y Waldeen von Falkenstein (o más conocida simplemente como Walden en México) fueron dos bailarinas norteamericanas convocadas por el Departamento de Bellas Artes en 1939 para emprender nuevas propuestas escénicas dentro de la danza. Sokolov estuvo al frente de la compañía Paloma Azul y Waldeen, del Ballet de Bellas Artes y posteriormente del Ballet Waldeen. En ambas compañías se exploraron nuevas formas estéticas que estaban en boga dentro de la danza occidental, dichos experimentos derivaron en el Movimiento Mexicano de Danza Moderna, uno de los más fructíferos y prósperos en este arte.  Referido por: Alberto Dallal, La danza moderna, México, Universidad Nacional Autónoma de México, 1977. Nota tomada de: Revista imágenes.

D. R. 2017 Darío Aguirre
D. R. 2023 Darío Aguirre


No hay comentarios:

Publicar un comentario