jueves, 27 de abril de 2017

Abundio Martínez

El músico desconocido

Dr. Héctor Darío Aguirre Arvizu
17-04-27


#Semblanza, #Efemérides, #EfeméridesMexicanas, #UnDíaComoHoy 27 de abril de 1914 fallece en la ciudad de México, minado por terrible enfermedad y la más completa miseria, el genial compositor musical Abundio Martínez. Su producción musical fue copiosa y de reconocida calidad. Entre sus obras se encuentran: La Barca de OroArpa de Oro, En altamar, Onda cristalina, Hidalguense y muchas otras. 
Había nacido el 8 de febrero de 1875, en Huichapan, Hidalgo. Sus padres fueron  José María del Pilar Martínez y Catarina Dorantes de Martínez. Su padre le enseñó solfeo, ya que era director de la banda musical de la localidad; posteriormente Abundio aprendió contrapunto, armonía y floritura, aunque no se sabe cómo ni dónde.
Única foto disponible de Abundio Martínez
No se conoce dónde obtuvo su preparación académica en música, pero los expertos consideran que fue de las más sólidas de su época, además de que tenía verdadero talento, ya que tocaba varios instrumentos.
En su juventud organizó una pequeña orquesta con su hermano Juan, quien tocaba el clarinete, su hermana Lola, quien tocaba el violín y su prima Chole a la flauta, además de algunos otros músicos; dicha orquesta se hizo famosa en la región debido a que tocaba en fiestas familiares.
De este importante autor se conoce poca información ya que ha sido prácticamente olvidado por la revolución, posiblemente por que compuso un vals específicamente para Porfirio Díaz: Arpa de Oro.
Se sabe que formó parte de la Banda de Zapadores como clarinetista cuando estuvo bajo la dirección de Miguel Ríos.
Retrato
Su origen está en la población pobre como tanta que había en la época porfiriana, posiblemente otomí (otra buena razón para sospechar de porqué no hay más datos de él, ya que en México acostumbramos a despreciar a los indígenas), y la fortuna no le favoreció a lo largo de su vida, lo que no impidió que compusiera algo así como 200 obras (según dato tomado de “Abundio Martínez”, referido más abajo).
Debido a las carencias económicas la familia tuvo que emigrar a la ciudad de México, sin disponer por el momento de la fecha exacta, y allí Juan buscó integrarse a orquestas para baile (hoy diríamos “versátiles”),  Lola y Chole fueron al Conservatorio Nacional de Música y Abundio tuvo la fortuna de contactar con el maestro Toledano de la Banda de Ingenieros ya que acudía a todas sus presentaciones públicas. El maestro Toledano le invitó a ver partituras y a tocar el clarinete, percatándose de la gran capacidad de Abundio Martínez. Posteriormente Abundio entregó a la banda La marcha en campaña, de su autoría, que fue bien recibida.
El autor de libro Apuntes sobre la biografía de Abundio Martínez, Rubio Lugo (2016), apunta que algunas de las obras de Abundio en estos días son polcas como: El eco de las mandolinas, Los Chamacos, El Siglo XX y Progreso; además compuso los valses ¡Te amo, te adoro!, Besos y Pesos y Soñando Amores; y de chotis (baile de pareja de movimiento moderado) tiene Para los Ángeles, Junto a un Ángel y la Diosa de mi Alma.
Los honrados, que ni cuenta se dieron
Se sabe que daba clases para poder mantenerse, lo que no le impedía pasar penurias económicas y tuvo la desgracia de la pérdida de todos sus familiares ya mencionados, Abundio Martínez muchas veces empeñaba sus instrumentos musicales y escribía alguna obra pretendiendo honrar a algún personaje de su época y de alguna manera obtener algunos pesos, lo que no lograba frecuentemente. Compuso el vals En Altamar a la señora Carmen Romero Rubio de Díaz, y Arpa de Oro, como ya se dijo, a Porfirio Díaz.
Su obra fue reconocida en una exposición de San Louis, Missouri y en otra de Toluca, obteniendo la medalla de planta en música bailable en la segunda y medalla de oro en la segunda.
De acuerdo a una nota periodística referida más adelante sobre los “Apuntes…”, Abundio Martínez cuenta con “más de 100 composiciones entre valses, polkas, pasodobles, danzas, danzones e himnos entre otros géneros musicales, y la mayoría de ellas se pueden (sic) consultar en el Archivo General de la Nación.”, dato que por falta de tiempo no hemos podido verificar.
Además se afirma que: “Nuestra identidad (la de la gente del estado de Hidalgo) se identifica con el pasodoble Hidalguense, de vigoroso ritmo.”
 
En los tiempos de Don Porfirio
La Wikipedia no tiene una entrada con datos del genio, y la Sociedad de Autores y Compositores de México no tiene el más mínimo rastro de saber si quiera de quien hablamos, lo cual se deduce de que en su página no tienen ningún registro a nombre
de Abundio Martínez. Véase: http://www.sacm.org.mx
El texto que rescata datos de su vida de nuestro autor fue escrito en 1944 y olvidado durante 90 años, y recientemente publicado por la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH).
Placa conmemorativa en Huchapan, Hidalgo
Hay seis posibles razones por las que Abundio Martínez ha sido olvidado por la sociedad intelectual mexicana y por una gran cantidad de músicos:
1.     Su origen era pobre.
2.     Era indígena.
3.     No pertenecía a ninguna clase social alta.
4.     No pertenecía a ningún grupo intelectual de su época.
5.     No acudió a escuelas en Europa como sí hicieron muchos famosos de su época.
6.     Por componer un vals dedicado a Porfirio Díaz.

Esperamos obtener más información.

Ligamos aquí algunas de sus composiciones:
   Tal vez sea más conocida La Barca de Oro, acá en la versión para guitarra de Antonio Bribiesca:


Véase y escúchese su música: Vals Arpa de Oro, dedicado a Porfirio Díaz.

Escúchese y apréndase: Vals En altamar, Dedicado a Carmen Romero Rubio de Díaz.


 Escúchese y disfrútese: El Hidalguense.

Otra versión: 



Semblanza laborada con información de: AbundioMartínez.
y de:
Rubio Lugo (2016). Apuntes sobre la biografía de Abundio Martínez. Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (UACH). Referido en internet: aquí, [17/04/27].
Nota: El libro Apuntes para la biografía de Abundio Martínez se puede consultar en las bibliotecas de la UAEH y en la dirección de ediciones y publicaciones.


D. R. 2017 Darío Aguirre



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